Agustina Inbernoz, exnovia de Cristian Álvarez Congiú, conocido como el Pity, declaró como testigo en el juicio que se lleva a cabo por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018. Inbernoz, ahora de 32 años, ofreció su testimonio a través de una videoconferencia desde California, ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29.
Durante su declaración, la testigo afirmó que Díaz había ido a buscar a Pity para “encararlo” y pelear. Aseguró que, en ese contexto, se produjeron los disparos que acabaron con la vida de Díaz. Inbernoz admitió haber descartado el arma homicida en una alcantarilla poco después del crimen, antes de dirigirse con Álvarez a un boliche en Ramos Mejía.
El ambiente en la sala fue tenso, con periodistas y público desalojados a petición de la testigo, quien solicitó preservar su imagen. Mientras tanto, Pity Álvarez, que había mostrado signos de somnolencia durante la audiencia, continuó en su asiento sin intercambiar palabras con Inbernoz.
Declaraciones de testigos clave
Raúl Prieto Inbernoz, padrastro de Agustina, también aportó un relato significativo sobre el encuentro con el músico después del homicidio. Prieto relató que Álvarez le confesó: «Maté a un chabón». Inicialmente, Prieto pensó que se trataba de una broma, pero luego se dio cuenta de la seriedad de la situación al ver manchas de sangre en el lugar del crimen.
Prieto describió a Álvarez como «medio paranoico» y mencionó que el músico había expresado su deseo de entregarse a la policía. Además, durante el contrainterrogatorio, Prieto recordó que Agustina le había contado que Cristian Díaz había hostigado a Pity antes del incidente.
El testimonio de un vecino
Marcelo Pedroso, un vecino del barrio, también fue llamado a declarar y relató haber escuchado los disparos desde su departamento. Al asomarse, vio el cuerpo de Díaz en la vereda y reconoció a Pity Álvarez alejándose del lugar. Pedroso describió la secuencia de disparos y la reacción de la mujer que acompañaba a Álvarez, quien se encontraba “shockeada”.
La madre de la víctima, Verónica Román, también fue testigo y habló sobre el impacto que la muerte de Díaz tuvo en su hija, Micaela. Román destacó la falta de arrepentimiento por parte de Álvarez y expresó su deseo de que se haga justicia por el crimen que dejó a su hija sin su padre.
El juicio continúa, con testimonios programados para los próximos días, en un proceso que sigue captando la atención pública debido a la notoriedad del acusado.
Fuente: La Nación

