A los nueve años, Jacob Tremblay se convirtió en una de las sorpresas de Hollywood tras su actuación en La habitación, donde compartió pantalla con Brie Larson. Su recorrido por la temporada de premios fue un mar de encuentros con grandes figuras del cine, mientras él se centraba en disfrutar de la experiencia de conocer a sus héroes de Star Wars y explorar las comodidades de los hoteles. En una entrevista, recordó: «La mayor parte del tiempo solo veía un mar de piernas».
Hoy, a punto de cumplir 20 años, Tremblay enfrenta un nuevo reto profesional. El 25 de septiembre se estrenó Unabomber en Netflix, donde interpreta al joven Ted Kaczynski, un prodigio matemático que ingresó a Harvard a los 16 años y se transformó en un terrorista infame. El filme, dirigido por Janus Metz, explora tanto su vida académica como la investigación del FBI que lo llevó a ser conocido como el Unabomber, un caso que se extendió por casi dos décadas.
En su papel, Tremblay se adentra en la mente de Kaczynski antes de los ataques, investigando sus motivaciones y su pasado. «Estoy interpretando al Unabomber antes de que ocurrieran los ataques», comentó en una entrevista, aclarando que su enfoque era mantener un equilibrio entre la comprensión del personaje y su propia identidad. Para conectar con Kaczynski, el actor recurrió a su propia experiencia como un joven en un entorno dominado por adultos.
Jacob Tremblay nació el 5 de octubre de 2006 en Vancouver, Canadá. Su carrera comenzó a los cinco años, influenciado por su hermana mayor, Emma, quien ya estaba en el mundo de la actuación. Su primer papel en una película llegó en Los Pitufos 2, pero fue La habitación la que lo catapultó a la fama, ganando el Critics Choice Award como mejor intérprete joven.
Tras su éxito en La habitación, ha continuado su carrera con papeles memorables, como Auggie Pullman en Extraordinario, donde se destacó por su dedicación al personaje, incluso contactando a niños con diferencias faciales para preparar su rol.
A medida que crecía, Tremblay optó por diversificar su carrera. Participó en Chicos buenos y prestó su voz a personajes en películas animadas como Luca y La Sirenita. Su evolución como actor se refleja en su elección de papeles cada vez más complejos y diversos.
Recientemente, el actor finalizó sus estudios secundarios y optó por no asistir a la universidad por el momento, prefiriendo disfrutar de su juventud y seguir experimentando en su carrera. «Me gusta cambiar y probar géneros diferentes, hacer comedia y drama», afirmó, mostrando su deseo de continuar innovando en su trayectoria profesional.
Fuente: La Nación

