El interés por conocer las raíces familiares es un tema que resuena en muchas personas, y el abogado e historiador Mario de Almeida ha decidido plasmar su búsqueda en un libro titulado El linaje del Manco. Genealogía de José María Paz. Esta obra surge de la inquietud por reconstruir la historia de su familia y explorar las decisiones, aciertos y errores de sus antepasados.
De Almeida sostiene que la genealogía es una herramienta vital para recuperar la memoria familiar, descubrir vínculos perdidos y reforzar el sentido de pertenencia a una comunidad. En su investigación, coloca a José María Paz, un destacado militar y escritor, en el centro de su narrativa, destacando su legado y la influencia que ha tenido en la familia.
El autor también rescata costumbres y episodios de la vida cotidiana que han quedado en el olvido. Una de las historias más interesantes que narra es la de una reunión de amigos que resultó en un matrimonio de casi medio siglo entre Celso Mazzitelli y Alicia Rebollo Paz, mostrando cómo un evento social puede cambiar el rumbo de varias generaciones.
Además, de Almeida comparte una anécdota sobre María Rosa Rebollo Paz, quien, al enterarse de la existencia de un hijo extramatrimonial de su compañera de habitación, reaccionó con indignación, lo que ilustra los fuertes códigos morales de su época. Estas historias, aunque personales, ofrecen un vistazo a los valores y costumbres de sociedades pasadas.
La investigación de de Almeida no se limita a relatos orales; también incluye un riguroso método de investigación que abarca archivos judiciales, registros civiles y testimonios familiares. A pesar de que algunas historias no se pueden verificar documentalmente, el autor considera que son parte esencial de la identidad familiar y contribuyen a la conexión de las nuevas generaciones con su historia.
La presentación del libro tendrá lugar en el Museo Provincial de Bellas Artes de Córdoba, donde Mario de Almeida compartirá su trabajo y el proceso detrás de esta exploración genealógica. Esta obra no solo es una contribución a la historia familiar, sino también un recordatorio de la importancia de las memorias compartidas en la construcción de nuestra identidad colectiva.
Fuente: La Nación
