Alberto Lecchi, director y guionista argentino, ha construido su carrera en el cine con una trayectoria que abarca películas y series emblemáticas. Sin embargo, desde hace unos años, también ha tomado las riendas de un club de fútbol, el Club Atlético Temperley, una tarea que considera incluso más desafiante que hacer una película.
Una Vida entre el Cine y el Fútbol
Recientemente, Lecchi compartió su experiencia en el ámbito del cine y su transición a la presidencia de Temperley. «Es más fácil hacer una película que manejar un club de fútbol», afirmó, enfatizando las decisiones políticas y las complejidades que enfrenta diariamente en la institución.
El Arte de Contar Historias
El director ha sido parte de la historia del cine argentino desde sus inicios, con obras como Perdido por perdido y Mujeres asesinas. Su pasión por el cine comenzó en su juventud, cuando se colaba en las salas para ver películas y posteriormente se formó como cineasta a través de cursos y experiencias laborales. «Mi verdadera escuela fue trabajar como asistente de dirección en numerosas producciones antes de dirigir mi primera película», recordó.
La Conexión entre el Cine y el Fútbol
Lecchi, quien asumió la presidencia del club en 2016, sostiene que el liderazgo en un club de fútbol requiere habilidades similares a las de un director cinematográfico. «Ambas funciones exigen escuchar, persuadir y formar equipos», explicó. Además, destacó la importancia de la empatía y la conexión emocional en ambas disciplinas.
Desafíos en la Gestión de Temperley
El presidente de Temperley enfrenta actualmente un momento crítico debido a un fallo judicial que obliga al club a pagar una indemnización significativa. A pesar de los desafíos, Lecchi se mantiene optimista sobre el futuro de la institución, recordando momentos difíciles del pasado que el club logró superar.
Un Legado que Trasciende
La conexión de Lecchi con Temperley va más allá de la presidencia; es una historia familiar que comenzó con su abuelo. Él mismo ha incorporado guiños al club en sus películas, reflejando un profundo sentido de pertenencia. Al hablar de su legado, Lecchi enfatiza que las obras más importantes son aquellas que perduran en la vida de los demás, tanto en el cine como en la gestión de su club.
Alberto Lecchi sigue siendo un referente en el cine argentino, mientras construye su legado en el fútbol. Su historia es un testimonio de cómo el arte y el deporte pueden entrelazarse, ofreciendo lecciones valiosas sobre la pasión, la perseverancia y la comunidad.
Fuente: La Nación

