La industria de la construcción está experimentando una transformación significativa gracias a la impresión 3D de hormigón, una tecnología que promete reducir drásticamente los tiempos de edificación. Este método innovador tiene la capacidad de construir una casa en tan solo 48 horas, marcando un cambio notable en un proceso que tradicionalmente requería semanas o incluso meses.
Las impresoras 3D de hormigón, que funcionan mediante brazos robóticos, aplican capas de concreto siguiendo un diseño digital. Este avance no solo ha revolucionado la construcción de viviendas, sino que también se está utilizando para edificar edificios, puentes, estaciones ferroviarias y locales comerciales en varios países. Su llegada a Argentina está comenzando a tomar forma, con proyectos en desarrollo que prometen cambiar el panorama de la construcción local.
Grondplek: Pioneros en Argentina
Uno de los proyectos más destacados es el de Grondplek, una empresa cofundada por Mateo Salvatto y otros emprendedores tecnológicos. Han traído al país una impresora de la empresa danesa COBOD, que mide aproximadamente 11 metros de ancho, 11 metros de largo y 7 metros de altura. El objetivo de Grondplek es integrar las ventajas de la fabricación aditiva en la construcción, como la automatización y la reducción de desperdicios.
Velocidad y Eficiencia en la Construcción
Mateo Salvatto ha explicado que, a través de este proceso, una vivienda de 120 metros cuadrados puede ser impresa en 48 horas. No obstante, es importante aclarar que este plazo solo se refiere a la impresión de la estructura; otras tareas de la obra, como instalaciones eléctricas y acabados, seguirán requiriendo tiempo adicional. El sistema tiene la capacidad de depositar casi dos metros cúbicos de concreto por hora, lo que acelera significativamente el proceso constructivo.
Un Proceso Automatizado y Preciso
La impresión 3D de hormigón implica un modelado digital que se convierte en un conjunto de instrucciones para la máquina, que deposita el material únicamente donde se necesita, minimizando el desperdicio. Este avance podría generar un ahorro de hasta 30% en comparación con las construcciones tradicionales, gracias a la reducción de cortes y sobrantes de materiales.
El Futuro de la Construcción
A pesar de que la impresión 3D de hormigón aún se encuentra en sus primeras etapas en Argentina, su potencial es prometedor. Esta tecnología no solo podría cambiar la manera en que se construyen las viviendas, sino que también representa un avance hacia un futuro más eficiente y sostenible en la industria de la construcción.
Fuente: Pdn

