El espíritu emprendedor se manifiesta desde temprana edad en algunos individuos, como es el caso de Mauricio Pastorini, quien comenzó su trayectoria vendiendo jazmines en la infancia. La idea surgió cuando su abuela, la nonna María, le pedía que regalara las flores del jardín. Con astucia, Pastorini decidió poner un puesto en la calle y venderlas.
A partir de ese momento, su carrera se diversificó en distintas industrias, desde cerámica hasta la música, y luego en tecnología. Tras completar sus estudios en Ingeniería en Sistemas en la Universidad ORT de Montevideo, desarrolló una aplicación para gestionar partidos de fútbol. Aunque el proyecto no prosperó, le brindó importantes aprendizajes sobre la importancia de entender el mercado antes de enfocarse en la tecnología.
Posteriormente, se unió a amigos para crear un sistema de alarma para autos, que recibió una inversión de 30.000 dólares. Sin embargo, un error en la duración de la batería del dispositivo llevó a la conclusión de que el producto no era viable, lo que llevó a Pastorini a retirarse del proyecto.
El punto de inflexión en su carrera llegó en un lugar inesperado: un McDonald’s. Allí, junto a dos compañeros de facultad, comenzaron a proyectar su nueva empresa. Inicialmente, pensaron en crear una aplicación llamada «Hoy se sale», pero decidieron enfocarse primero en ofrecer servicios. Esta decisión resultó acertada, ya que meses después la pandemia cambió el comportamiento de las personas hacia la interacción social.
Siete años más tarde, la empresa de Pastorini cuenta con un equipo de 100 empleados y presencia en 10 países, incluyendo Argentina, Uruguay y Colombia, todo sin recurrir a financiamiento externo. Su meta es revolucionar la metodología de desarrollo de software, y lo han logrado gracias a la tecnología Flutter, un lenguaje que permite crear aplicaciones de forma más eficiente.
En un tiempo récord, la startup se convirtió en un socio clave para Google, encargándose de los controles de calidad de Flutter. «Teníamos que detectar problemas antes que nadie en el mundo», explicó Pastorini, quien destacó que esto les ha permitido trabajar con importantes empresas.
La firma ha crecido un 25% en el último año y proyecta un aumento del 75% para 2026. Reconocida como una de las cinco mejores agencias de Flutter a nivel mundial, Pastorini ha implementado la inteligencia artificial en su modelo de trabajo, optimizando procesos y fomentando una cultura de adaptabilidad en la empresa.
Hoy, los empleados son considerados «mini CEO» de sus propios equipos, supervisando a agentes de IA que trabajan de forma autónoma. Pastorini también subraya la creciente importancia de las habilidades blandas en el entorno laboral moderno, donde se busca un equilibrio entre capacidades técnicas y sociales.
Con una visión clara hacia el futuro, Pastorini aspira a posicionar a su empresa como la más eficiente del mundo en desarrollo de software, además de explorar el desarrollo de productos internos que incluyan agentes de IA para procesos como entrevistas laborales.
Fuente: La Nación
