Este domingo se celebra el Día del Dulce de Leche, una fecha que une a Argentina y Uruguay en torno a este popular manjar. A lo largo de los años, la historia de su origen ha sido motivo de debate entre ambos países, cada uno reclamando su paternidad.
Según la leyenda, el dulce de leche nació en 1829 en Buenos Aires, cuando una criada del caudillo argentino Juan Manuel de Rosas accidentalmente dejó la leche con azúcar en el fuego por más tiempo del habitual. El resultado fue una crema marrón oscura que cautivó a quienes la probaron. Sin embargo, hay quienes sostienen que su creación se remonta a la época de Napoleón Bonaparte, cuando sus cocineros lo elaboraron en su honor.
A lo largo de los años, el dulce de leche se ha convertido en un símbolo de la gastronomía sudamericana, especialmente en Argentina y Uruguay, donde se le considera un patrimonio cultural. En 2002, fue declarado Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Nación.
La guía culinaria Taste Atlas ha celebrado el aniversario del dulce de leche, destacando cómo se puede disfrutar en una variedad de recetas. Entre las opciones más populares se encuentran los alfajores de maicena, chocotorta, helados, tortas, postre Balcarce, postre Milhojas y flan.
Receta Clásica de Dulce de Leche
Para quienes deseen prepararlo en casa, aquí compartimos la receta clásica:
Ingredientes:1 litro de leche entera250 g de azúcar½ cucharadita de bicarbonato de sodio1 chorrito de extracto de vainilla
Paso a paso:
En una cacerola, volcar la leche y calentar sin que llegue a hervir.Agregar el azúcar y el extracto de vainilla cuando la leche esté caliente.Romper el hervor y añadir el bicarbonato de sodio, revolviendo para evitar que el azúcar se pegue.Bajar el fuego y colocar un platito en la cacerola para simular una cocción continua.Cocinar a fuego moderado de una hora a una hora y media, vigilando que no se queme.Cuando adquiera un color oscuro, retirar el platito y seguir cocinando, revolviendo con una cuchara de madera.Verificar la consistencia en un platito frío y, si está listo, envasar en un frasco esterilizado.
El dulce de leche, con su rica historia y versatilidad, continúa siendo un deleite en la mesa de muchos.
Fuente: La Nación

