Las ventas minoristas durante el Día del Niño 2026 experimentaron una caída del 2,5% en comparación con el año anterior, según un estudio realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Este descenso se midió a precios constantes y revela un panorama desafiante para el sector.
El gasto promedio por consumidor alcanzó los $45.892, un incremento en términos reales del 0,8% respecto a los $33.736 del año pasado; sin embargo, se ubicó por debajo de la proyección esperada de $57.500, según Focus Market.
El informe destaca que más del 80% de los comercios aplicaron promociones para atraer a los clientes. Aunque el 81,2% de los encuestados implementó ofertas, la cifra representa una disminución de 5,8 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Las estrategias más utilizadas incluyeron financiación con tarjeta (55,3%) y descuentos en efectivo (46,2%).
Desde CAME señalaron que, a pesar de los esfuerzos por captar ventas mediante descuentos y facilidades de pago, la demanda fue selectiva y se orientó hacia productos de menor costo. Esto indica que la tracción generada no fue suficiente para revertir la tendencia de estancamiento observada en los últimos meses.
El análisis de los comercios revela que un 43,6% alcanzó metas de ventas alineadas con lo esperado, mientras que un 41,7% reportó cifras por debajo de sus expectativas. Solo un 14,7% logró un balance positivo respecto a lo proyectado, mostrando el impacto del poder adquisitivo limitado.
En términos de rendimiento por rubro, se observaron caídas en varias categorías. Por ejemplo, el mercado de calzado y marroquinería retrocedió un 3,1%, con un ticket promedio de $50.680. En indumentaria y accesorios, la caída fue del 4,1%, con un ticket de $42.344. Las jugueterías también reportaron un descenso del 4,8%, alcanzando un ticket promedio de $45.038.
En conclusión, el Día del Niño 2026 se caracterizó por un impacto comercial limitado, donde el 9,1% de los comercios consideró que la celebración fue clave para dinamizar el mes, afirmando que la jornada funcionó más como un alivio transitorio que como un motor de crecimiento para el consumo.
Fuente: NA
