2.7 C
Pergamino
9 agosto, 2026, 5:46 am
InicioSociedadEl legado de Los Remedios: Un casco de estancia que perdura en...

El legado de Los Remedios: Un casco de estancia que perdura en la ciudad

- Publicidad -

Quienes transitan por la autopista 25 de Mayo en la ciudad pueden observar un edificio emblemático, conocido como el casco de estancia Los Remedios. Este edificio, que en su momento fue parte de una vasta propiedad agrícola, destaca por su historia que se remonta al siglo XVII.

Los orígenes de esta estancia se sitúan en la distribución de tierras conocidas como “suertes de chacras” a lo largo de la margen izquierda del Riachuelo, abarcando desde el arroyo Maldonado hasta las actuales calles Escalada y Lacarra. A partir del siglo XVIII, el lugar pasó a ser administrado por las Hermanas de la Santísima Caridad, quienes establecieron un oratorio dedicado a Nuestra Señora de Los Remedios y fundaron en 1755 el Asilo de Huérfanas.

En 1822, la estancia fue expropiada y posteriormente adquirida por la Sociedad de Beneficencia, siendo vendida en remate público en 1828 a Domingo Olivera, un inmigrante ecuatoriano que se destacó en la política local. Olivera transformó el lugar, creando un tambo y un molino de trigo que abasteció a la comunidad de Flores, y cimentando un patriarcado agrícola ganadero.

La historia de Los Remedios también está marcada por la tenacidad de su familia. A pesar de enfrentar sequías y condiciones adversas, Olivera se dedicó a mejorar el suelo y a plantar árboles, además de realizar perforaciones para acceder al agua. Su esposa, Dolores Piriz Olaguer y Feliu, contribuyó al legado familiar al restaurar una imagen de la Virgen de Los Remedios, creando un oratorio en su hogar.

- Publicidad-

Durante el Sitio de Buenos Aires en 1852, el general Hilario Lagos utilizó la chacra como cuartel y hospital. Con el paso del tiempo, la propiedad sufrió fraccionamientos y ventas, incluida la apertura de la avenida Directorio que dividió la estancia.

En la actualidad, en el cruce de Lacarra y J. B. Alberdi, aún se pueden apreciar algunos árboles centenarios que marcan la entrada a lo que fue Los Remedios, un lugar que recibió a la elite porteña. En 1912, el municipio adquirió parte de la propiedad para establecer un parque público. El nieto de Olivera entregó el inmueble al director de Paseos, Carlos Thays, y el parque fue inaugurado en 1914 como Parque Olivera, aunque posteriormente se renombró Parque Avellaneda. Su edificio, restaurado y adaptado para actividades culturales, se mantiene en pie como un recordatorio de su rica historia.

Fuente: La Nación

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

SeguidoresSeguir