El término hobosexual, aunque suena a neologismo, hace referencia a un fenómeno que ha existido por décadas. Se define como personas que establecen relaciones para obtener un lugar donde vivir. Esta definición ha ganado popularidad recientemente, pero su práctica se documenta desde finales de los años 70, cuando se observó el comportamiento de individuos buscando hogares a través de vínculos sentimentales.
Una usuaria en Reddit describió que estos individuos suelen relatar historias que generan lástima para justificar su situación de vivienda. Manya Wakefield, investigadora en trauma coercitivo, destaca que quienes se identifican como hobosexuales no buscan conexiones emocionales genuinas, sino que crean una dependencia dentro de la relación mediante tácticas como el bombardeo amoroso y la manipulación emocional.
Según informes de la Fundación Tejido Urbano, un 36,6% de la población argentina reside en hogares de 2 a 3 miembros, lo que sugiere una tendencia hacia las uniones consensuales. Sandra López, psicóloga y sexóloga, enfatiza que las decisiones en las relaciones pueden estar motivadas por necesidades económicas o de seguridad, y no necesariamente por un deseo de manipulación.
Wakefield proporciona señales de alerta para identificar a individuos hobosexuales: suelen ofrecer halagos excesivos, se victimizan con historias tristes, evitan regresar a sus hogares y presentan un historial laboral irregular. Además, a menudo simulan incompetencias en tareas domésticas para evitar contribuir al hogar en el que residen.
Fuente: La Nación

