En Argentina, más de 2200 niños y adolescentes viven en hogares de acogida y tienen declarada su adoptabilidad, lo que significa que la Justicia ha determinado que pueden ser adoptados. Sin embargo, muchos de estos jóvenes llevan años esperando por una familia que les brinde un hogar.
El último informe revela que solo 1107 personas o parejas están inscriptas y habilitadas para adoptar, y la mayoría de estas solicitudes se centran en menores de tres años y sin hermanos. Este escenario deja a muchos adolescentes en la espera, a medida que se acerca la fecha límite de su mayoría de edad.
Cartas de esperanza
Algunos de estos jóvenes han expresado sus anhelos a través de cartas, que son compartidas en convocatorias públicas donde cualquier persona o pareja en Argentina puede postularse para adoptarlos. A continuación, se presentan algunas de sus historias.
“Soy muy tranquilo”
Un joven de 17 años, que vive en Chaco, relata: «No puedo decir mi nombre, pero espero una familia. En octubre cumplo 18: esta es la última oportunidad que tengo de encontrar una familia». Su deseo es ser acompañado en sus tratamientos y recibir amor.
“Juego al fútbol y soy muy compañero”
Oscar, de 16 años, vive en Zárate y es apasionado del fútbol. Juega como delantero y disfruta de estar rodeado de sus amigos. Expresa su deseo de encontrar una familia que lo abrace y mantenga el contacto con sus hermanas.
“Sueño con tener una familia que me quiera mucho”
Josué, también de 16 años, ha vivido en hogares desde los cuatro. Su aspiración es formar parte de una familia y seguir en contacto con sus hermanos. Tiene un fuerte deseo de asistir a un partido de fútbol con ellos.
“Queremos seguir creciendo juntas”
Tres hermanas que viven en Salta buscan una familia que les brinde apoyo y amor. La mayor de ellas, de 16 años, anhela mantener el vínculo con sus hermanas y compartir momentos juntos.
“Me recuperé y quiero una familia que me ame”
Un niño de 10 años, que ha superado problemas de salud, anhela encontrar una familia que lo entienda y apoye en su crecimiento. Su historia es un testimonio de resiliencia y esperanza.
Existen muchas más historias de niños y adolescentes que esperan ser adoptados. La iniciativa “Quiero una Familia”, de la Fundación LA NACION, busca garantizar el derecho de cada niño a vivir y crecer en familia. Las cartas de estos menores son un llamado a la acción para quienes deseen ofrecer un hogar y amor a aquellos que más lo necesitan.
Fuente: La Nación

