El reconocido productor Norberto Marcos se pronunció sobre su separación con la capocómica Fátima Florez, abordando las tensiones que llevaron a la ruptura y desmintiendo rumores de infidelidad que habían surgido en medios de comunicación.
En una entrevista con Ángel de Brito en el programa LAM, Marcos expresó su incomprensión ante el odio que se generó tras la separación: «Entiendo que se haya terminado el amor, me podría haber pasado a mí. Lo que no entiendo es el odio». Además, negó las acusaciones de infidelidad y subrayó que siempre priorizó la relación familiar. «Nunca tuve amantes. Lo juro por la vida de mi hijo», declaró.
Marcos también abordó el conflicto familiar que afectó a Florez, mencionando que la humorista había tenido problemas de comunicación con sus padres mientras residían en Perú. «Nunca la llamaron para ver si estaba viva o muerta», comentó, sugiriendo que esta falta de apoyo contribuyó a su estado emocional.
La separación se materializó abruptamente cuando Fátima decidió, con el apoyo de su madre, echar a Marcos de su hogar. Según el productor, «en cierta forma, Fátima es manipulable» y se dejó influenciar por su entorno. En cuanto a la controversia sobre los derechos del nombre artístico de Florez, aseguró que él lo registró a su nombre, aunque ambos tenían derechos sobre el mismo.
El incidente que marcó un quiebre
Marcos mencionó que, a pesar de que la relación había tenido momentos de estabilidad, un incidente relacionado con su hijo Federico provocó una serie de discusiones. «Fede se había hecho amigo de Matías Alé, quien le ofreció un paquete de sushi. Ella se la agarró con Fede y le empezó a gritar», recordó Marcos, lo que generó una fuerte tensión familiar.
El productor concluyó que la reacción de Florez evidenció que, en su opinión, «nunca quiso a mi hijo», sugiriendo que la humorista nunca aceptó su rol de madrastra. «Nunca entendió que el amor por una mujer y por un hijo son diferentes», concluyó.
Fuente: NA

