Pilar Sordo, reconocida psicóloga y escritora chilena, expone que el secreto para alcanzar una vida plena radica en el autoconocimiento y una gestión honesta de las relaciones interpersonales. En una reciente entrevista, Sordo profundizó en la naturaleza compleja de las relaciones humanas actuales, las cuales considera procesos activos que requieren una inversión constante de tiempo y empatía para mantener su autenticidad.
La especialista enfatiza que «el amor propio verdadero es humilde y compasivo», un concepto que, según ella, se confunde con el egoísmo en el discurso social. Este tipo de amor propio se erige como el pilar fundamental que permite a los individuos proyectar autenticidad hacia el exterior. Sin una reflexión honesta sobre uno mismo, sostiene, es imposible establecer conexiones genuinas, ya que la contradicción en las relaciones siempre acaba emergiendo.
Sordo también advierte sobre el impacto de las redes sociales en la autenticidad personal. Define el entorno actual como uno que impone estándares de perfección inalcanzables, donde la constante comparación y la búsqueda de aprobación a través de interacciones digitales obstaculizan la identidad personal. «Hoy estamos inmersos en una concepción del mundo que nos lleva a estar insatisfechos», destaca, señalando que la ansiedad contemporánea es un reflejo directo de este contexto hiperconectado que impide la introspección.
Respecto a las relaciones auténticas, Sordo sostiene que no deben ser sinónimo de perfección. Defiende que un vínculo sano es aquel que abraza las conversaciones incómodas y se basa en la lealtad y el sentido del humor. La frontalidad, en su opinión, debe ser acompañada de compasión, donde la expresión de emociones se realice de forma responsable, sin culpar al otro y buscando siempre la empatía.
En cuanto a las emociones, rechaza el término gestión emocional por su connotación de control excesivo. En cambio, Sordo propone una existencia más liberada emocionalmente, donde las emociones se manifiesten libremente. «La cagas y después, en esa misma autenticidad, reconoces que la cagas», explica, abordando el error como parte natural de las dinámicas vinculares.
Para ella, la paz no es un destino a alcanzar, sino el resultado de microdecisiones cotidianas coherentes con uno mismo. Detenerse a observar el propio diálogo interno es, según Sordo, la estrategia más efectiva para lograr una mejor salud mental.
Finalmente, concluye que el verdadero desafío de la existencia radica en aprender a vivir con plena consciencia. Esto implica tomar decisiones simples pero poderosas, como regular el uso del teléfono, optar por una alimentación saludable y practicar el silencio diario. La libertad humana, afirma, reside en la actitud con la que cada persona enfrenta sus circunstancias, transformando su entorno y relaciones.
Fuente: La Nación

