Un alpinista de 53 años se encontró en una situación crítica al quedar suspendido en el aire a 50 metros de la cima del Campanile di Val Montanaia, en los Dolomitas Friulanos. El incidente ocurrió durante el descenso, cuando el hombre cometió un error que lo llevó a quedar atrapado por varias horas.
El escalador, que descendía en rápel con su esposa, tomó una línea equivocada desde un amplio balcón de la montaña, desviándose hacia el oeste. Mientras la mujer permanecía en el balcón a la espera de ayuda, el hombre descendió pero quedó incapacitado para continuar su descenso.
La situación se tornó urgente debido al riesgo de que el alpinista sufriera el «síndrome de suspensión inerte», una condición que puede afectar la circulación sanguínea tras permanecer inmóvil y sujeto por el arnés durante un tiempo prolongado. Un grupo de personas que observó el suceso desde la base de la montaña alertó a las autoridades tras notar las dificultades de la pareja.
Ante la falta de comunicación directa, los testigos caminaron hasta un refugio a unas dos horas y media, donde informaron al centro regional de emergencias sanitarias. Posteriormente, se activó un operativo de rescate que involucró a la estación de rescate alpino de Valcellina y un servicio de rescate aéreo.
Sin embargo, las condiciones climáticas, con niebla y escasa visibilidad, complicaron la llegada del helicóptero al lugar del incidente. Para evitar peligros adicionales, los rescatistas modificaron su enfoque y lograron acercarse desde otro lado de la montaña.
Finalmente, el equipo de rescate dejó a tres miembros en un sector elevado y utilizó cuerdas de 200 metros para alcanzar al alpinista. Tras llegar al balcón al anochecer, uno de los rescatistas descendió hasta el hombre, lo aseguró y lo liberó de las cuerdas que lo mantenían suspendido. A pesar del agotamiento, el alpinista mantuvo la lucidez durante todo el procedimiento, que se extendió desde las 18:50 hasta alrededor de la 1 de la madrugada.
Fuente: La Nación
